Para los amantes de los ciclos y de los patrones de comportamiento como mua, aqui parece haber uno. Los ambientes ocupas son, al menos en una parte importante, lo que en el pasado se llamaba ambientes bohemios. Artistas e intelectuales que malviven al margen de la dominante mentalidad competitiva y consumista de nuestra sociedad. Es así de sencillo. No se trata aquí de enfrentar vecinos contra okupas, ni buenos y malos, es una realidad.
Hiperactividad cultural, el undergrown bohemio del que surgen los movimientos
Hiperactivos culturalmente, repásese las actividades culturales diarias del recientemente cerrado centro de la Makinista, teatro, música, cine, pintura, circo, literatura etc.. cursos, talleres, espectáculos etc.. casi todos gratis o con entradas simbólicas.
Son el típico ambiente undergrown del cual en la historia moderna (y antigua) han salido tantos movimientos culturales hoy considerados clásicos: ppios de XX el impresionismo francés, con Toulouse Lautrec, Vincent van Gogh etc., los 20-30’s Grupo de Bloosmury londinense de con keynes, Virginia Wolf, etc., los 40-50’s La generación beat de de Keruoak, Bukousky, etc, La factory de NY de los 60-70’s; Warhol, Lou Reed, Capote etc. Tal vez haya que alejarse un poco de la sociedad para ser critico, tal vez eso es lo que hacen.
Yo los conocí bastante en Bolonia, durante un erasmus y aprendí muchísimo. En el teatro okupato vi conciertos de cuerda clásicos , certámenes de música africana, rock, tecno, teatro clásico y moderno, danza, performance, marionetas, etc, etc, una increíble variedad cultural con un nivel espectacular (es sorprendente la diferencia entre su nivel de vida y la calidad de sus instrumentos, prueba de su vocación) con una fantástica libertad y capacidad innovativa, muy leídos, conociendo la historia y las técnicas de cada uno de sus especialidades… una experiencia fantástica, donde el esnobismo es realmente un inconveniente.
Cubren huecos culturales que quedan entre lo privado y lo público
Una de las cosas que más me sorprendió entonces como estudiante de administración y dirección de empresas es que sus organizaciones contradecían todo lo que nos enseñaban en la facultad y funcionan fantásticamente. No hay contratos, ni presupuestos, ni jerarquías, ni políticas de personal, ni de marketing, ni departamentos, ni contabilidad, etc., prácticamente no mueven dinero, sin embargo los espectáculos eran casi diarios, variados, y de alta calidad cultural, los espacios funcionaban con voluntarios y tenían sus servicios de limpieza, sus horarios, su bar, etc.

En la Bologna del 96 ciudad universitaria, atestada de estudiantes que comparten piso y no tienen una mesa para estudiar, entre ellos yo, la única biblioteca o sala de estudio abierta mas allá de las 6:00 pm era la sala de estudio okupa del 36 (via zamboni 36), donde se podía estudiar prácticamente 24h al día. Limpia, con lavabos, zona de descanso, sala fumadores y no fumadores, etc.. Sin equipamientos y con las paredes llenas de graffitis como “la calma e la virtut dei morti”. Pasé muchas horas en esa sala, básicamente estudiando, pero también conociendo todo tipo de gente, haciendo alguna partida de ajedrez, y en contadas ocasiones por las noches de víspera de festivo, en los pasillos de abajo vi algún concierto. Tengo especial buen recuerdo de un trío de chicas, que hacían música tradicional napolitana, a pesar que tuve que huir de algunas conversaciones filosóficas tan propias de los ambientes. Hasta que tapiaron el 36.
Tendencias políticas y marginales
Por otro lado, dentro de estos ambientes también hay corrientes de pensamiento político que buscan formas de hacerse oír sus reivindicaciones al margen d los canales de participación democrática. Reivindicaciones anarquistas y antisistema que tiene algo de destructivo del sistema que les rodea, el mismo sistema que en gran medida les permite vivir en un entorno de seguridad. Por que quien crea que sin estado de derecho se puede vivir en paz es que no tiene ni idea de sociedad, ni historia, ni de naturaleza humana.
También hay grupos marginales que simplemente no encuentran otra forma de vida que tomar lo que necesitan. Pero no podemos juzgar el fenómeno por estas minorías, por que no es en absoluto exclusivo de estos ambientes. Sería como juzgar a los partidos por minorías extremistas que siempre se adhieren a estos.
