Los tres motores de la evolución
Para los mortales de la calle el gasto en la exploración espacial es difícil de entender, pero ya lleva unas cuantas décadas y ahí sigue, con bases de lanzamiento en los lugares más insólitos, como la selva, desde donde se ha lanzado el cohete Ariane 5 “Ciutat de Barcelona” ¿Qué lo motiva?. Como pueden los
estados tan presionados en controlar los gastos, tan atrapados en las luchas políticas seguir manteniendo tan enorme gasto?
Por que seamos realistas, los famosos experimentos científicos no compensan la inversión. Por muchos estudios tendenciosos que se hagan buscando largas y etéreas rentabilidades, algo más tiene que haber. Y lo hay. El instinto animal.
Los 2 motores clásicos de la evolución:
Hay 2 instintos básicos comúnmente aceptados que son motor de la evolución. Instintos que tienen todos los seres vivos sean bacteria o seres humanos: supervivencia y reproducción. Hasta ahí aceptado. Y no hace falta ver el show the Gore en su larga precampaña presidencial para saber que la roca en la que estamos es inestable, y que de extinciones han habido unas cuantas en los últimos digamos miles de millones de años…..
Tampoco hace falta leer los informes de la ONU de población para saber que esta se dispara, e infecta a la roca hasta, tal vez, llegar o pudrirla. Pero todo eso queda muy lejos de nuestro Estado del Bienestar, de nuestro curro diario, amigos, hijos y padres agobiantes, no esperarás que encima me preocupe de eso, o que apoye más gasto público para que se peguen unas cuantas carreritas en su 4×4 lunar…. si ni siquiera hay tías que ligar por ahí, y el claxon no se oye….
En mi humilde opinión hay un tercer gran instinto motor de la evolución. Es una teoría largamente reflexionada y que da mucho de sí pero daré un pequeño avance aquí. El tercer motor de la evolución es la búsqueda de la conciencia.
El tercer motor: La consciencia.
¿Qué es eso? Cualquiera que tenga alguna pequeña vena reflexiva sobre su propia condición y su propia existencia acaba en las mismas preguntas: ¿Qué soy? ¿Por qué estoy aquí?¿De donde vengo? ¿A donde voy? ¿Qué debo hacer? Si respondemos a una de esas preguntas tendremos las otras. Si supiéramos que es la vida sabríamos porque estamos aquí y hacia donde evolucionamos…. pero no lo sabemos. O se tiene fe (se cree sin saber) o ni los científicos, ni descartes, ni Cubrick, ni siquiera Blade Runner nos dan la respuesta.
Hay muchas y muy diversas teoría sobre que es lo que distingue la materia muerta de la viva: un orden, un energía, un sistema, “un alma”, etc. pero la que más me gusta es la que se distingue por la conciencia. Ya que de alguna forma para tener una voluntad propia de supervivencia y reproducción primero hay que distinguirse del entorno. Yo soy yo y no esa piedra que tengo al lado. Llego hasta aquí, y no me dejo arrastrar por las leyes de la naturaleza, si no que reacciono a mi entorno para seguir vivo, más tiempo, más grande. Es pues necesario que los primeros seres unicelulares se reconozcan así mismos, aunque no como el elefante frente al espejo (artículo sobre uno de los niveles más altos de inteligencia; el autoreconocimiento -video), para existir como tales. La vida sería un universo aparte con voluntad propia, con capacidad de elegir su respuesta: si veo una piedra caer me aparto, la piedra de al lado no, se irá con sus pedacitos río abajo sin poder elegir una reacción. Ni le importa…
Pero más allá de ser solo una característica que la distingue, la conciencia es a la vida un objetivo, cuanto más evolucionado es un ser más capacidad tiene de entender su entorno. Mas conciencia. Parece un objetivo en sí mismo más allá de la propia supervivencia y reproducción.
La conciencia inconsciente
¿Cómo puede la evolución ser tan perfecta? ¿Cómo puede una pluma de una paloma tener ese diseño perfecto? ¿Con eso materiales ligeros, impermeables, móviles, flexibles y resistentes? Esa aerodinámica, ese entrelazado disciplinado, ni un pelo fuera de sitio, esa ramificación filoperfecta….¡solo la pluma! El conjunto del animal con todas sus funciones volar, comer, reproducirse, etc. ¡es increíble! (los hay que nos emocionamos fácil) ¿Todo por una sistema de prueba-error? ¿Por qué a los conejos no les salen escamas o cuernos? (y los hay que nos hacemos preguntas chorras ) Es increíble como nuestro cuerpo tiene más conciencia que nuestro intelecto. Nuestros instintos nos hacen reaccionar mejor de lo que podemos razonar, tenemos instintos gregarios que de los que siquiera nos damos cuenta….. parece incluso que el sistema límbico nos oculte gran parte de lo que realmente sabemos.
Otro ejemplo de eso serían las teorías del lenguaje universal. Esa gramática natural que parece que tenemos todos en nuestros genes. Como si ya naciéramos con un lenguaje incorporado de fabrica (gramática generativa): Chomsky, o aquí en España la Dra. Isabel Guell Unas teorías cada vez más aceptadas en el mundo académico. Al igual que los psicólogos y siquiatras dan por hecho el inconsciente y el hecho que estamos gobernados por un sistema emocional. Parece pues que nuestro cuerpo tiene mas conciencia que nosotros. Todos los animales tienen más conciencia de lo que realmente su sistema de toma de decisiones les permite realizar.
Eso es debido probablemente al hecho de que nuestra genética no evoluciona para el éxito del individuo sino de la especie. Y muchos de los instintos son gregarios y/o autodestructivos. Como podría el individuo por ejemplo defender al grupo o a su prole si tuviera plena conciencia de sí mismo. La total conciencia individual nos haría romper nuestro propio programa destinado a perpetuar la especie.
Entonces ¿qué buscan allá arriba?
Los científicos no son capaces de crear vida en los laboratorios, y eso que en la tierra existe (aquí es donde el viene el chiste sobre si es inteligente o no). No sabemos que es. Ahí los científicos tienen un gran agujero negro. Dos grandes teorías: Nace espontáneamente en determinadas condiciones (le gusta mucho a los científicos), viene de una vida anterior que sembró su semilla (le gusta a los creyentes). No hay pruebas ni a favor ni en contra. Eso es una de las principales cosas que hacen allá arriba con su 4×4: buscar indicios que nos ayuden a entendernos. Agua, rastros de vida, lo que sea, a ver si es parecida o distinta a la terráquea, si viene del mismo sitio, etc. Esa es la gran obsesión de los lunáticos de la NASA y la Agencia Espacial Europea. Buscar pistas sobre de donde venimos que somos….más que nada para responder a la pregunta ¿qué debo hacer?
Lcp
The great events of life often leave us unmoved – O. Wilde
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NA: El adriane 5 no va a la Luna pero se trataba de ligar la actualidad con la reflexión, espero que se me conceda la licencia.

